Guías
Guías prácticas
El primer artículo de esta sección trata de la tarea más habitual en la vida de un acuarista: el cambio de agua. Al renovar con regularidad una parte del agua, eliminas los nitratos acumulados y mantienes un entorno estable. A continuación tienes un orden de trabajo tranquilo que sirve para la mayoría de los acuarios domésticos de agua dulce.
Un buen cambio de agua pasa desapercibido para los peces. Si después se agitan o se esconden, el agua nueva era más distinta de la vieja de lo que debía.
Qué necesitas
- Un cubo o una garrafa que uses solo para el acuario y que nunca se haya lavado con productos de limpieza.
- Un sifón con manguera para vaciar el agua y limpiar el sustrato.
- Agua reposada o un acondicionador de agua si en tu red de suministro se usa cloramina.
- Un termómetro para comparar la temperatura del agua nueva con la del acuario.
- Una esponja suave o una rasqueta para el cristal y una toalla vieja para el suelo.
- Un diario del acuario o unas notas en el móvil.
Prepara el agua con antelación
Llena un recipiente limpio con agua del grifo. El cloro se va si el agua reposa, pero la cloramina no desaparece así, de modo que, si la hay, usa un acondicionador de agua siguiendo las instrucciones del fabricante.
Ejemplo ilustrativo: un acuarista pregunta a la empresa de aguas de su municipio, descubre que usan cloramina y, en lugar de solo dejar reposar el agua, empieza a añadir acondicionador.
Iguala la temperatura
Compara con el termómetro el agua nueva y la del acuario. Un cambio brusco de calor o de frío estresa a los peces, así que el agua nueva debe estar a una temperatura parecida.
Ejemplo ilustrativo: el agua del cubo está claramente más fría que la del acuario, así que se deja reposar en la habitación hasta que la diferencia desaparece.
Desconecta el equipo
Apaga el calentador y, si al vaciar el nivel del agua va a bajar mucho, también el filtro. Un calentador que queda fuera del agua puede sobrecalentarse, y un filtro sin agua funciona en vacío.
Ejemplo ilustrativo: el dueño pega una nota junto al enchufe para no olvidarse de volver a encender el equipo después del cambio.
Retira parte del agua con el sifón
Introduce el sifón en el sustrato y pásalo despacio por el fondo para recoger restos de comida y desechos. Retira solo una parte del agua, no toda: cambiarla entera rompe el equilibrio que se ha formado.
Ejemplo ilustrativo: una principiante se da cuenta de que bajo un adorno se acumula más suciedad que en el fondo despejado y desde entonces le presta atención en cada cambio.
Ordena el interior
Mientras el nivel del agua está bajo, limpia las algas del cristal y retira las hojas muertas de las plantas. No hace falta dejar los adornos relucientes: en ellos también viven bacterias beneficiosas.
Ejemplo ilustrativo: la dueña del acuario deja de frotar las piedras con un cepillo cada semana y nota que el agua se enturbia menos después de los cambios.
Enjuaga bien la esponja del filtro
Si el filtro está obstruido, enjuaga la esponja en el agua del acuario que acabas de retirar, no bajo el grifo. El agua clorada y el lavado con agua caliente destruyen las colonias de bacterias que procesan el amoniaco.
Ejemplo ilustrativo: un acuarista limpia el filtro y cambia el agua en días distintos para no someter a las bacterias a dos cambios a la vez.
Añade el agua nueva despacio
Vierte el agua preparada en un chorro fino, dirigiéndolo a la palma de la mano, a una piedra o al cristal, para no levantar el sustrato ni asustar a los peces.
Ejemplo ilustrativo: se coloca un plato limpio en el fondo y se vierte el agua sobre él para que el chorro no levante turbidez.
Enciende el equipo y anota el resultado
Enciende el filtro y el calentador, comprueba que todo funciona y observa a los peces. Apunta en el diario la fecha y cualquier cosa que te haya parecido extraña.
Ejemplo ilustrativo: gracias a sus notas, el dueño ve que los peces están apáticos cada vez que se salta un cambio de agua y deja de aplazarlo.
Errores frecuentes
- Cambiar toda el agua de golpe: el acuario pierde estabilidad y se altera el trabajo de las bacterias.
- Echar el agua directamente del grifo sin eliminar el cloro ni tratar la cloramina.
- Lavar la esponja del filtro con agua caliente del grifo o con detergente.
- Usar para el acuario un cubo con el que antes se fregaba el suelo con productos químicos.
- Olvidar encender el calentador y el filtro al terminar el cambio de agua.
- Aplazar los cambios durante semanas y luego intentar recuperar el tiempo con una gran limpieza.
Si algo no encaja
- Si no tienes sifón, al principio te sirve una manguera limpia, pero entonces limpia el sustrato con más cuidado.
- Si te cuesta cargar cubos, haz cambios de menos agua pero más a menudo: para los peces es incluso más tranquilo.
- Si no sabes si tu agua lleva cloramina, pregunta a la empresa de aguas o usa un acondicionador pensado para ambas sustancias.
Comprueba lo aprendido
- El agua nueva no tiene cloro o se ha tratado con acondicionador
- La temperatura del agua nueva es parecida a la del acuario
- El calentador está apagado antes de empezar a vaciar
- Solo se ha retirado una parte del agua y el sustrato se ha limpiado con sifón
- La esponja del filtro se ha enjuagado en agua del acuario
- El agua se ha añadido despacio, sin enturbiarla
- El filtro y el calentador vuelven a funcionar
- La fecha del cambio está apuntada en el diario
Catálogo de publicaciones en español
Aquí iremos reuniendo artículos escritos para lectores en español que empiezan en la acuariofilia: casos prácticos, respuestas a dudas frecuentes y explicaciones de los conceptos básicos.
De momento el catálogo solo tiene un artículo, el del cambio de agua, que encontrarás más arriba. Los siguientes aparecerán aquí en cuanto estén terminados y revisados.
En qué estamos trabajando
- Cómo superar con calma las primeras semanas del ciclado sin caer en la tentación de meter peces enseguida.
- Cómo dejar el acuario preparado para las vacaciones de verano, cuando la casa se queda vacía y aprieta el calor.
- Cómo hacer la cuarentena de los peces nuevos para no contagiar enfermedades al resto del acuario.
- Qué plantas naturales elegir para un primer acuario y cómo cuidarlas sin equipos complicados.
- Qué hacer con los peces si te mudas o ya no puedes mantener el acuario, sin soltarlos jamás en ríos o embalses.
Cómo publicamos
- Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
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Te puede interesar
- Preguntas
Respuestas breves sobre el agua del grifo, la convivencia entre peces, los cuidados y las primeras señales de problemas.
- Glosario
Glosario del acuarista: ciclo del nitrógeno, nitritos, acondicionador de agua, cuarentena, peces de cardumen y más.
- Secciones
Cuatro grandes temas: el agua y el ciclo del nitrógeno, el equipo, los habitantes del acuario y los cuidados habituales.
Fuentes
- Guías de acuariofilia para principiantes
- Recomendaciones generales para preparar el agua del grifo para el acuario
La información está actualizada a la fecha de elaboración de la página. Los peces, las plantas y los invertebrados tienen necesidades muy distintas, así que antes de comprar un nuevo habitante consulta siempre los requisitos de esa especie en concreto.